8 de abril de 2009 a la(s) 11:44
¡Qué contenta estoy!
Ayer, luego de un día laboral como tantos otros, una persona me mandó a cagar. Solo hice la molesta pregunta de ¿Que pasó? intentando ser cortés y desconociendo realmente el motivo de su cara de ortis y su evidente malestar, y en ese momento me dijo una frase trascendental y que no se me borraría de la mente: "Andá a cagar", lo que no significa otra cosa mas que "Andá a la mierda" viniendo de quien venía.
La verdad es que siempre me intrigó ese destino turístico donde recomiendan ir a muchas personas, y es que en muchas ocasiones a mí me han recomendado el mismo destino para mis vacaciones. Así que, aprovechando que mañana es fin de semana largo, he decidido marcharme durante cuatro días a la mierda.
Creo que la voy a pasar en grande, allí en la mierda, junto con tantas personas que habrán seguido las mismas recomendaciones de sus familiares y amigos que tanto los quieren y les recomiendan que se vayan allí. Y es que es el destino turístico que está en boca de todo el mundo, y ya nadie puede decir que no a esta oferta, porque no haber estado en la mierda cuando te han mandado a ella es ser descortés.
Para el caso llamé a una agencia de viajes para encargar que me reserven una habitación de hotel a mi perro (que también ha aceptado la invitación que tantas veces le hicieron) y a mi, aunque la que contestó el teléfono me dijo que no estaba para bromas. Demás está decir que por mucho que se quieran poner en contra mía para que no vaya, no van a conseguir que abandone mi decisión de irme a la mierda por la puerta grande. Así que subiré a mi auto con mi querido tapado de piel de cuatro patas, tomaré la ruta y quinta a fondo, a disfrutar mis vacaciones.
Lo que me da pena es que PDP no haya querido venir conmigo a la mierda, porque cuando le dije que si nos íbamos juntos, me contesto de forma grosera y soez, como si le hubiera dicho algo ofensivo. Así que, como me trato tan mal, no le voy a traer ningún regalo. Faltaría más.
Cuando pienso que me voy a juntar con la clase política a la que tantos ciudadanos han mandado de destino turístico allí y con todos los jefes a los que tantos empleados también se lo han sugerído sin contar la lista de parientes que por allí encontraré, me froto las manos pensando en todos a los que voy a poder amargar las vacaciones. Je je, estas vacaciones van a ser inolvidables para muchas personas.
El problema, lo que me entristece enormemente, es que no voy a poder escribirles ni llamarlos por cuatro días, porque me comentaron que los teléfonos por allí andan para la mierda, o sea que solo podemos hacer llamadas locales.
Queridos amigos, les recomiendo que no lo duden más, y que si tienen programadas unas vacaciones para estos días, las cambien ya mismo y acepten la sugerencia que tantas veces les deben haber hecho y vayan a la mierda como pienso hacer yo. Porque en esta vida hay que disfrutar de los pequeños placeres, e irse a la mierda es uno de ellos, sin duda alguna.
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